Tras el humor más ingenioso, sonaba
al final de la velada un nombre en el escenario: Cyrano, considerado por el jurado el mejor
espectáculo de los seis de teatro profesional que han formado la
fase oficial del certamen. El premio más codiciado, dotado con 7.000
euros y un trofeo, iba a parar así al grupo madrileño 'Teatro
Meridional'. Fue el mayor galardón que podía recibir, pero no el
único, ya que momentos antes ganaba el premio a la mejor
interpretación femenina una de las protagonistas de ese montaje:
Paloma Vidal, por el papel de la dueña, obsequiado con trofeo y
vino.
La mejor interpretación masculina, dotado con un trofeo
y una caja de vino, recayó en Pako Merino, por su trabajo en Folie a deux, sueños de un
psiquiátrico, escenificado por 'Titzina Teatro', de
Cerdanyola del Vallés. El galardón a la mejor dirección (trofeo y
caja de reserva) le correspondió a Jordi Purtí, por la obra Catacrack, de 'La Baldufa', de
Lérida.
Las mujeres de
verdad tienen curvas (representada por 'Ados teatroa', de San
Sebastián)fue distinguida
como el mejor montaje escénico, por lo que recibió un trofeo y una
caja de vino. Estos cinco premios son los que habitualmente otorga
el jurado, pero, por primera vez, se hizo una mención especial a
'Producciones Viridiana', compañía de Huesca que llevó a escena la
obra Cómicos y maleantes.
También se reconoció la labor de 'La Garnacha Teatro' con la
concesión del jarro de Haro a su director, Vicente
Cuadrado.
Los asistentes al festival se convirtieron
igualmente en jurado. El premio del público de la sección oficial
fue a parar a la obra Catacrack,que conseguía así un segundo
reconocimiento.
Historia
de un caballo, de la Agrupación Escénica Enrique Rambal, de
Utiel (Valencia) recogió el resto de condecoraciones del público: el
mejor espectáculo aficionado y el mejor actor de la fase de
exhibición (Raúl García, por su papel de
'Patizanco').